SaaS: ¿Cuál es el futuro de ERP?
Por Yves, Consultor Amaris
Agentes estratégicos en el mundo del IT Business Management, el ERP (Enterprise Resource Planning) representa a un mercado mundial de más de 40 millones de dólares. Como producto histórico, este software normalmente se vende y se usa como una solución instalada y conservada in situ. ¿Esta práctica será un desafío con la llegada de SaaS (Software as a Service)?
El ERP nació en los años 90 con la puesta en práctica de la siguientes soluciones de gestión: MRP (Material Requirement Planning) y MRP 2 (Manufacturing Resource Planning). Ahora más que nunca, son esenciales en el mundo de IT management.
Aceptado por un gran número de compañías, desde pequeñas empresas a multinacionales, el ERP consiste en paquetes de software para los procesos de gestión de las transacciones de una compañía. Todas las funciones de una empresa pueden ser cubiertas por el ERP (finanzas, administración, logística, gestión de producción, recursos humanos...), lo que permite un control a tiempo real y la armonización de los procedimientos de gestión de empresa.
A pesar de la diversidad de productos en el mercado, algunas macro-funciones nos permiten en general describir un paquete software y pueden ser presentados como un producto:
- Con un solo diseñador/editor,
- Modular (un ERP consiste en unos módulos específicos que interactúan con cada uno),
- Basado en una sola base de datos,
- Integrado: cualquier acción o actualización en los productos es reflejado en tiempo real (o casi real) de un módulo a los otros,
- Multilingüe, multidivisa, plan de cuentas múltiples...: con un ERP es posible llevar todas las transacciones, incluyendo todas las complejidades propias de las multinacionales (empresa matriz, delegaciones, plantas de producción…) y todo dentro del marco legal específico de cada país.
El mercado de ERP, que cuenta con más de 40 millones de dólares de ingresos en 2010 (de los 20 millones en 2000) está en constante evolución.
Desde hace unos años, existe una cierta concentración de participantes 'convencionales', incluyendo las compras de acciones de los competidores con los demás (PeopleSoft adquirido por Oracle por ejemplo). También podemos observar un lanzamiento de productos de código abierto que empiezan a hacerse un hueco en el mercado.
De un año para otro, la situación sigue siendo muy similar con las primeras dos posiciones del podio avaladas por los líderes indiscutibles: Oracle y SAP. Ambos jugadores tienen en su poder más del 60% del mercado de ERP.
La puesta en práctica de un ERP representa un cambio real para la compañía. Se tarda entre año y medio y dos años para llevar a cabo este tipo de proyecto.
Durante esta fase, la compañía deberá escoger no solo un producto que se adapte a sus necesidades, sino también rodearse de un integrador competente y adoptar una política de aplicación coherente (adaptar el producto a sus necesidades, o bien si se adapta al producto). De este modo, enseñaría a sus usuarios cómo utilizar el producto final, ya que podría ser muy complejo.
Cloud Computing y SaaS (El software como un servicio) son conceptos que estarán de moda en el mundo del software durante muchos años.
La principal característica del Saas es la accesibilidad online a las características del producto a través de un buscador web. Bajo estas condiciones, la compañía no paga los derechos de uso de la aplicación (licencia) pero paga dependiendo de la utilización que tenga (consumo). Compartido de forma general, estas aplicaciones están guardadas y mantenidas fuera de las premisas de la compañía, del proveedor y de sus socios.
Actualmente, el mercado del software como modelo anfitrión es maduro, y se vuelve un modelo que se puede aplicar en el mundo del software. Durante mucho tiempo, el ERP era considerado como difícil de externalizar pero ahora empiezan a beneficiarse de esta tendencia; a partir de ahora, cada fabricante tiene que incluir los servicios SaaS en sus ofertas. Estos servicios son variados y pueden corresponder fielmente al producto histórico del fabricante (Cegid por ejemplo), o ser completamente rediseñados (Business ByDesign de SAP).
En caso de la creación desde cero de una entidad que no requiera datos complicados de otros sistemas, ahora es posible llevar a cabo proyectos de aplicación ERP en un tiempo record (unos meses), lo que permite beneficiarse de módulos pre-configurados y casi preparados. Hay muchas ventajas: control de costes, plazos cumplidos, sin infraestructuras complejas que instalar, la continuidad del negocio, el apoyo a 24/24, actualizaciones apoyadas por el fabricante… Por lo tanto, la compañía puede estar centrándose en lo relevante a su negocio sin tener que gestionar los equipos de IT de gran tamaño.
Además de las típicas soluciones "on-premise”, el formulario de alquiler de ERP organizado proporciona una respuesta adecuada para las empresas cuyas necesidades son la velocidad y la flexibilidad, tanto técnica como económicamente. Sin embargo, si estas soluciones pueden ser perfectamente adecuadas para las áreas específicas (CRM, colaborativo...), podemos tropezarnos rápidamente con cierta resistencia por parte de determinadas empresas cuando se trata de la organización de datos y las funcionalidades más estratégicas (producción, finanzas).
Además y paradójicamente, este modelo anfitrión puede ser demasiado simple, y puede presentarse a la compañía usuaria, con un sentimiento de pérdida, de flexibilidad o de pérdida de su control de procesos. De hecho, el producto ya no está a manos de la compañía, y en segundo lugar ya no puede encajar con sus necesidades (que es a menudo más de lo necesario para una entidad importante).
Finalmente, este tipo de solución que puede ser ideal y muy atractiva económicamente para una pequeña/ mediana empresa, puede también llegar a ser mucho más cara de lo esperado; de hecho, el coste anual puede aumentar bruscamente si la actividad de la compañía se incrementa (y por lo tanto su uso del servicio). El cambio de la forma de usarlo (o la reversibilidad de la modalidad SaaS para volver a un modo tradicional), se puede prever, lo que significa una inversión significativa.
El SaaS, que ahora solo representa el 7% del mercado de ERP (según Gartner), no debería ser capaz de revolucionar por completo las prácticas en los próximos años; por lo menos con respecto a los grandes grupos ya que la aplicación de un paquete software es extremadamente cara estratégicamente. Un enfoque más modular (o por función), permite proporcionar servicios específicos además del ERP (facturación electrónica, panales...) parece llegar a ser, y puede ser la forma preferida de muchos participantes.

